Inicio » 2001 » Volumen 16 - Número 4 » Tratamiento farmacológico en el paciente terminal
A.M. Peiró , M. Farré Albaladejo
*Correspondencia: A.M. Peiró, Email no disponible
La terapia paliativa hace referencia a los cuidados que se pueden ofrecer a los pacientes afectados por una enfermedad terminal, oncológica o no, como en el caso del sida, enfermedad cardíaca, neurológica o respiratoria en situación tan avanzada que sugiera un pronóstico vital reducido. La enfermedad terminal es un proceso continuo, polisintomático, de curso oscilante y con una amplia variabilidad interindividual. Por todo ello, los tratamientos deben indicarse mediante pautas flexibles y combinadas, recomendando seguir protocolos establecidos, para poder mantener una prescripción segura, apropiada y consistente. Los síntomas más prevalentes son el dolor, náuseas y vómitos, disnea, tos, insomnio, ansiedad y depresión. La Organización Mundial de la Salud propone pautas progresivas de actuación. Por ejemplo, en el caso de uno de los síntomas más prevalentes en el paciente terminal, el dolor, propone una terapéutica escalonada en la que los fármacos más utilizados son los opioides y los AINE, pero que también incorpora los fármacos coadyuvantes que, al margen de su indicación fundamental pueden contribuir a mejorar otros síntomas. La vía de administración más aconsejada es la oral, existiendo otras alternativas cuando esta es inviable. En esta revisión se describen los principales fármacos utilizados en el tratamiento sintomático de los enfermos terminales. Como resumen, lo más importante de la prescripción en la enfermedad terminal es poder ofrecer la mejor calidad de vida tanto al paciente como a su entorno.