Inicio » 2020 » Volumen 35 - Número 4 » Vacunas frente a Herpes Zóster
Carlos de Barutell
Grupo Quirónsalud Hospital El Pilar Clínica del Dolor Barcelona
*Correspondencia: Carlos de Barutell, Email no disponible
El virus de la varicela zóster (VZV) causa dos enfermedades comunes: la varicela debido a la infección primaria y el herpes zóster, debido a la reactivación del virus. Ambos suponen una carga sanitaria económica sustancial. En la década de 1970 se desarrolló en Japón una vacuna viva atenuada contra la varicela, basada en la cepa Oka (vOka). Segura y efectiva, la vOka ha reducido notablemente la incidencia de varicela en los países que la han implementado y logrado una alta cobertura de la vacuna universal infantil. El tratamiento del herpes zóster (HZ) con medicamentos antivirales y analgésicos consigue buen control del dolor y del rash dérmico, pero solamente ofrecen protección parcial sobre la neuralgia postherpética (NPH). Se han intentado diferentes tratamientos preventivos de la NPH con dudosa efectividad. La vacuna contra el HZ es una nueva posibilidad de reducción de la carga de enfermedad en HZ y NPH. Zostavax®, vacuna viva concentrada y atenuada, aprobada en 2006, se ha introducido en varios países para personas inmunocompetentes mayores. Redujo a la mitad la incidencia del zóster y redujo la NPH en dos tercios. Está contraindicada en persona inmunodeprimidas y otras limitaciones son la falta de protección de por vida y una menor eficacia. Diferentes estudios han demostrado que la vacuna Zostavax® es costo-efectiva, siendo el mayor beneficio en la reducción de la morbilidad asociada a NPH. Shingrix es una vacuna de reciente desarrollo de subunidad recombinante HZ/su indicada en la prevención del HZ en adultos mayores de 50 años aprobada a finales de 2016 por la FDA y la Agencia Europea del Medicamento. Presenta mayor eficacia que Zostavax contra HZ y NPH, se puede administrar a paciente inmunodeprimidos ya que no es una vacuna viva y es también efectiva en los grupos de pacientes de mayor edad. Los estudios de coste-efectividad demuestran que que es más rentable que la vacuna viva atenuada en todos los grupos de edad estudiados.