Dolor lumbar de causa no mecánica

X. Surís

*Correspondencia: X. Surís, Email no disponible

Resumen

La gran mayoría de los episodios de dolor lumbarson de tipo mecánico. Entendemos por dolor mecánicoaquel que empeora con la función y mejora conel reposo. Algunos de ellos se acompañan de alteracionesorgánicas específicas que podemos relacionarcausalmente con el dolor. Mayoritariamente, se tratade alteraciones degenerativas de los componentesdel raquis lumbar y de alteraciones del desarrollo delmismo. Sin embargo, cerca de un 10% de los pacientesque consultan por dolor lumbar padece otrosprocesos, ya sean inflamatorios, infecciosos, metabólicos,tumorales omanifiestan el dolor lumbar comosíntoma referido de un proceso visceral extrarraquídeo.La importancia del diagnóstico de estos procesosradica en el hecho de que algunos de ellos puedenser graves y otros tienen un tratamiento específico ydiferente del tratamiento del dolor mecánico.Entre las causas de dolor inflamatorio que puedenentrañar gravedad, están las infecciones, los tumoresy el dolor referido visceral. Por otra parte, hay otrosprocesos menos graves que cursan con dolor inflamatoriocomo las espondiloartropatías, cuyo diagnósticoes esencial para establecer un tratamiento correcto.La característica común de la mayoría de estos procesoses que cursan con dolor de ritmo inflamatorioy, en muchas ocasiones, se acompañan de manifestacionesextrarraquídeas o sistémicas. El dolor inflamatoriose caracteriza por no aliviarse con el reposoy acompañarse de rigidez matutina. Otras causas dedolor relacionadas con enfermedades metabólicasóseas, como la osteoporosis, la osteomalacia y laenfermedad de Paget, pueden cursar con síntomasagudos mecánicos relacionados con fracturas vertebrales,o bien con dolor crónico de ritmo e intensidadmuy variable. Como en cualquier otro proceso que curse con dolor,la historia clínica y la exploración física son lamejor arma de que disponemos para orientar el cuadroclínico hacia un proceso benigno no inflamatorioo hacia otras causas de dolor lumbar.Aparte de las características propias del dolor lumbar(localización, irradiación, forma de inicio, factoresagravantes, respuesta previa a tratamiento…), hay otrascircunstancias que nos deben hacer pensar en quela causa del dolor puede no ser mecánica.Edad: el inicio de un dolor lumbar en personas deedad avanzada y sin antecedentes de episodios previosnos tiene que hacer pensar en causas no mecánicas.Antecedentes: el antecedente de infección recienteo de enfermedad tumoral puede sugerir un procesorelacionado. Asimismo, algunas enfermedades cutáneascomo la psoriasis, o intestinales, como la enfermedadde Crohn, pueden cursar con enfermedadinflamatoria de raquis acompañante.Síntomas acompañantes: la fiebre, la anorexia, eldolor concomitante en otras localizaciones u otrasmanifestaciones sistémicas no son propias de procesosdegenerativos de la columna lumbar.Infección: una infección a distancia o bien un factorpredisponente para la infección nos tienen que sugerirla posibilidad de osteítis u osteomielitis vertebral.En cualquier circunstancia en la que nos planteemosla posibilidad de un origen inflamatorio, infeccioso,metabólico o tumoral, debemos practicar los estudiosde imagen y analíticos necesarios para llegar aun diagnóstico. Son muchos los procesos que pueden cursar condolor lumbar. En este apartado, sólo comentaremosbrevemente aquellos más prevalentes y que, por tanto,nos podemos encontrar con más frecuencia en lapráctica clínica.Espondiloartropatias: los procesos reumáticos asociadosal HLA B27 o espondiloartropatías pueden cursarúnicamente con dolor lumbar de ritmo inflamatoriosin afectación de articulaciones periféricas. La edadde inicio temprana, el ritmo del dolor y las manifestacionesclínicas acompañantes (cutáneas, digestivasu oculares) nos tienen que poner sobre la pista.Infecciones: la localización más frecuente de las infeccionesdel raquis es la columna lumbar y es másfrecuente en edades avanzadas. La presencia de un focoinfeccioso a distancia, factores predisponentes a infeccioneso síntomas generales como fiebre y afectacióndel estado general pueden acompañar a lasespondilodiscitis.Tumores: los procesos tumorales tanto benignos (comoel osteoma osteoide) como malignos (metástasis decarcinoma, tumores óseos primarios, linfomas, mielomas…)pueden afectar a la columna lumbar y dar lugar a diferentes tipos de dolor; desde un dolorintenso agudo relacionado con fractura patológicahasta un proceso álgico de intensidad progresiva yritmo inflamatorio. El antecedente de neoplasia y laedad avanzada deben despertar nuestras sospechasde un proceso metastático.Enfermedades metabólicas óseas: la osteoporosis esuna enfermedad ósea sistémica que se caracterizapor una fragilidad ósea aumentada con riesgo elevadode fractura. La fractura vertebral se relaciona íntimamentecon la osteoporosis y es más frecuente enla mujer posmenopáusica. La fractura lumbar osteoporóticapuede cursar clínicamente de forma muyvariable, desde un hallazgo radiológico asintomáticohasta un dolor lumbar agudo de intensidad elevadaque puede causar un dolor crónico de difícil manejo.Otras enfermedades metabólicas como la osteomalacia,el hiperparatiroidismo y la enfermedad dePaget pueden afectar la columna lumbar y manifestarseclínicamente con diferentes grados de dolor. Eldiagnóstico de estos procesos se basa en la historiaclínica, las alteraciones analíticas y radiológicas. Otrasexploraciones como la densitometría y la gammagrafíaósea son muy útiles en determinados casos.

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