Inicio » 2005 » Volumen 20 - Número 1 » AINE, gastroprotección, coxib. ¿Volvemos al punto de partida?
E. Bajador Andreu
*Correspondencia: E. Bajador Andreu, Email no disponible
Los AINE no selectivos son ampliamente utilizadospara tratar las enfermedades reumáticas y comoanalgésicos, antipiréticos y antiinflamatorios en procesosagudos. Sin embargo, su uso viene penalizadopor una importante tasa de efectos adversos gastrointestinales.El desarrollo de los AINE inhibidores selectivos de laCOX-2 fue recibido con gran aceptación por su favorableperfil de seguridad gastrointestinal. Sin embargo,recientemente se ha puesto de manifiesto quealguno de ellos se asocia a efectos secundarios gravesde tipo cardiovascular, lo que ha obligado a suretirada y limitar el uso de los restantes a pacientessin factores de riesgo cardiovascular o trombótico,algo bastante frecuente entre la población de edadavanzada, y a la utilización de dosis bajas. Por otraparte, muchos pacientes requieren la administraciónconcomitante de AAS a dosis bajas como antiagreganteplaquetario, que por sí mismo se asocia aefectos secundarios gastrointestinales y potencialos efectos del resto de AINE, incluidos los inhibidoresselectivos de los COX-2.Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) handemostrado su eficacia en la prevención de molestiasclínicas, lesiones endoscópicas en la mucosa y de complicacionesserias como hemorragia o perforación,ocasionadas por los AINE no selectivos. Si biencualquier paciente podría beneficiarse al recibir gastroproteccióncon un IBP cuando es tratado con unAINE no selectivo, motivos de coste-eficacia han llevadoa investigar qué factores de riesgo predisponen a sufrir complicaciones digestivas. Por ello, a la vistade los conocimientos actuales, se recomienda utilizargastroprotección con IBP en pacientes de edadavanzada, con antecedentes de úlcera péptica ocomplicaciones como hemorragia, perforación o estenosis,que deban tomar dosis elevadas o combinacionesde más de un AINE, o asociar AINE con corticosteroideso con anticoagulantes, o que sufranenfermedades graves.Aun en el caso de utilizar un inhibidor selectivo dela COX-2, si el paciente tiene un riesgo elevado(p. ej. antecedente de hemorragia digestiva por úlcera)o toma AAS y cumple algún criterio de riesgo, deberíarecibir gastroprotección con un IBP.Finalmente, es preciso recordar que la gastroproteccióncon la administración simultánea de un IBP noprotege frente a complicaciones que puedan producirseen intestino delgado y colon, donde el efectodel ácido clorhídrico no es determinante, si bienestas zonas son afectadas con una mucha menorfrecuencia que el territorio esófago-gastroduodenal.