Inicio » 2002 » Volumen 17 - Número 2 » La clínica del dolor osteoarticular: justificación y objetivos. Protocolos de actuación.
C. De la Cruz Tapiador , G. Herrero-Beaumont Cuenca , P. Rivas
*Correspondencia: C. De la Cruz Tapiador, Email no disponible
El dolor, especialmente el dolor de curso crónico, es elprincipal síntoma de los enfermos con patología reumática.Debido a la compleja naturaleza de este tipo dedolor con frecuencia se necesita un esquema de tratamientoamplio para lograr un control efectivo. Sepueden incluir tratamientos farmacológicos más o menosagresivos de forma local o sistémica, diversasmedidas físicas o rehabilitadoras y en ocasiones untratamiento psicológico específico. Aunque el tratamientoefectivo se puede lograr con la introducción dealguna medida en concreto, con frecuencia el éxito deltratamiento requiere la integración de múltiples terapias.En este contexto los opiáceos pueden tener unpapel clave para el alivio de los síntomas. Sin embargo,queda mucho por saber acerca de sus indicaciones, desu manejo adecuado en situaciones concretas y de susbeneficios, así como de sus limitaciones y potencialesriesgos en el tratamiento del dolor osteoarticular.Se han descrito 2 mecanismos principales patogénicosdel dolor, el dolor nociceptivo y el dolor neuropático.El dolor nociceptivo tiene su origen en la estimulaciónde la vía nociceptiva a nivel periférico que se inicia yse mantiene por mediadores químicos. Estos tipos dedolor pueden responder a tratamientos antiinflamatoriosy a opiáceos. Ejemplos de este tipo de dolor sonlas artropatías, los síndromes de columna lumbar ocervical y los dolores de origen visceral. El dolorneuropático se origina por lesiones en los troncosnerviosos, raíces posteriores, médula, encéfalo o corteza.Está causado por la actividad ectópica de las víasdolorosas del sistema nervioso central o periférico yno se mantiene por la inflamación o el daño tisular. El dolor neuropático raramente se alivia con antiinflamatorisno esteroideos (AINES) y responde en generalescasamente a los opiáceos. Sin embargo, es aliviadocon antiepilépticos, antidepresivos y anestésicos locales.Ejemplos de ello en serían las radiculopatías o lasmielopatías. En el dolor crónico no canceroso el dolortiene un origen multifactorial con mecanismos nociceptivosy neuropáticos. También juegan un importantepapel diversos factoress psicológicos y afectivosque modifican la experiencia de dolor.Debido a la existencia de múltiples enfermedades quese localizan en el aparato locomotor el manejo deestos pacientes requiere la realización de una evaluaciónclínica completa y estudios complementarios queincluyan pruebas de laboratorio y técnicas de imagen.Una vez identificada la etiología de la enfermedadelaboramos un plan de tratamiento lo más racionalposible conforme a lo expuesto anteriormente.