Inicio » 2010 » Volumen 25 - Número 3 » Dolor craneofacial y cervical
M.T. Bovaira Forner
*Correspondencia: M.T. Bovaira Forner, Email no disponible
El dolor cervical y craneofacial resulta difícil de clasificar, pero es indispensable un diagnóstico etiológico adecuado para plantearnos un abordaje terapéutico.En función de la distribución clínica, podemos diferenciar en: dolor cervical, cuya fuente originaria del dolor son las articulaciones cigoapofisarias y/o disco intervertebral; la cervicobraquialgia provocada por la irritación o lesión de una raíz cervical, y la cefalea cervicogénica, que pese a estar localizada en zona occipital se diferencia de otros síndromes migrañosos en que su origen está en una anormalidad estructural de la columna cervical. El dolor craneofacial incluye entidades nosológicas que van desde una simple cefalea, hasta la neuralgia del trigémino, y otros síndromes más abigarrados e infrecuentes tales como dolor facial atípico o la neuralgia del esfenopalatino.Una vez establecido un diagnóstico de aproximación, es conveniente la realización de una resonancia magnética (RM) tanto para reforzar el diagnóstico como para excluir otra enfermedad estructural.El abordaje terapéutico está en función del diagnóstico etiológico. La radiofrecuencia (RF) desempeña un papel determinante en el tratamiento de algunos de estos síndromes, no obstante, la evidencia científica de su eficacia es escasa; tan sólo existe para la denervación facetaria con RF (evidencia fuerte a corto plazo y moderada a largo plazo) y para el tratamiento del trigémino con RF continua (evidencia fuerte). No obstante, otras técnicas tales como bloqueos con anestésicos locales (AL) y corticoides, la cirugía, la neuromodulación tienen sus indicaciones, y deben tenerse en cuenta ante determinados diagnósticos.