Inicio » 2018 » Volumen 33 - Número 3 » Terapéutica conservadora y tratamiento farmacológico
C. De Barutell Farinós , F. Domingo Blanco , A.R. Rodríguez
*Correspondencia: A.R. Rodríguez, Email no disponible
La finalidad del tratamiento de los pacientes con lumbalgia es conseguir la desaparición del dolor y si no puede ser totalmente, intentar mantener una actividad diaria suficiente evitando alteraciones psicológicas. La lumbalgia aguda es un cuadro muy característico, con dolor que aumenta al esfuerzo y se alivia en reposo. No hay radiculalgia y puede existir contractura muscular. El examen neurológico es normal, no siendo necesario solicitar ninguna prueba diagnóstica, salvo un estudio radiológico simple. El tratamiento se basa en reposo, corsé y medicación adecuada. La lumbalgia crónica es aquella que dura más de seis meses después del fracaso de diferentes tratamientos farmacológicos y no farmacológicos. Se debe explorar de nuevo al paciente y solicitar pruebas de imagen (tomografía computarizada [TC], resonancia magnética [RM]) y electromiografía (EMG). El tratamiento debe consistir en faja dorsolumbar flexible al realizar esfuerzo y tratamiento farmacológico con AINE, relajantes musculares y analgésicos, pudiendo añadir antidepresivos duales por su efecto sobre el ánimo y por su efecto analgésico.