Inicio » 2002 » Volumen 17 - Número 3 » Evaluación del dolor en los ancianos
E. Francia
*Correspondencia: E. Francia, Email no disponible
En el anciano existen limitaciones cognitivas para laevaluación del dolor: el delirium (muy frecuente enlos pacientes frágiles), y la demencia en ancianosinstitucionalizados. Para una aproximación en laevaluación del dolor en ancianos se utiliza la evaluaciónclínica y la autoexpresión del dolor.La expresión del dolor por el propio paciente es laevidencia más certera y real de la existencia deldolor y de su intensidad . Es necesario hablar deldolor con el paciente, conociendo su terminologíapreferida: pueden evitar el uso de la palabra dolor,pero referir disconfort, molestias.Una evaluación integral incluye no sólo la etiología,sino el impacto en la función del individuo y ensu calidad de vida. Debe realizarse: historia médicay examen físico; evaluación funcional y psicosocial;revisión de las pruebas de laboratorio correspondientesy otras exploraciones con el objetivo deestablecer una secuencia temporal de los hechosque conduzca a un diagnóstico definitivo, un plande cuidados y un pronóstico.La presencia de dolor muchas veces comporta unapérdida de funcionalidad, y consecuentemente deindependencia. Por tanto, la evaluación de la funciónfísica deberá focalizarse en las discapacidadesasociadas con el dolor, incluyendo la evaluaciónde las actividades básicas de la vida diaria(Índice de Barthel); y otros de medida funcionalcomo rango de movilidad, «levántate y anda», testde equilibrio de Tinetti.La gravedad o intensidad del dolor es el primer factor que determina el impacto del mismo en la funcionalidad de la persona y en la sensación de bienestar. Así, la intensidad del dolor sirve como parámetro para comparar las condiciones del individuo a lo largo del tiempo y la efectividad del tratamiento.Existen escalas de autoevaluación de la intensidad del dolor: un requisito previo para seleccionar una escala de medida del dolor es la habilidad del individuo para leer, oir y entender las directrices, así como es necesario valorar su nivel cognitivo y educacional.