ARTÍCULO DE REVISIÓN



Fracturas y osteoporosis en la infancia
 
B. Magallares López, A. Acosta Pereira, A. Rodríguez de la Serna
Unidad de Reumatología. Hospital de Día, Servicio de Medicina Interna. Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona

La osteoporosis infantil es una enfermedad poco conocida y de prevalencia desconocida, en parte debido a que la clínica suele ser silente en sus fases iniciales y acostumbra a pasar desapercibida, sin ser diagnosticada, hasta que acontece una o varias fracturas óseas. Sin embargo, sus consecuencias pueden ser muy graves y provocar desde problemas de crecimiento hasta deformidades óseas secundarias a las fracturas. El método diagnóstico de elección es la medición de la densidad mineral ósea (DMO) por medio de una densitometría ósea, que establece el criterio de baja masa ósea para la edad, y al cual se debe añadir el criterio clínico de fractura ósea clínicamente significativa. Esta enfermedad puede presentarse como primaria o secundaria. La osteoporosis infantil primaria es una entidad por sí misma, se diagnostica por exclusión de otras causas y se postula que es causada por un desequilibrio en la actividad osteoblástica/osteoclástica. Otras causas de osteoporosis infantil son la osteogénesis imperfecta y las enfermedades crónicas, sobre todo aquellas que conllevan inflamación mantenida sistémica (como la artritis idiopática juvenil y el lupus eritematoso sistémico juvenil), las nefropatías crónicas y las enfermedades hematológicas entre otras, así como los tratamientos administrados para su control, especialmente los corticoides. Para el correcto manejo de esta enfermedad es imprescindible asegurar un aporte correcto de calcio y vitamina D por medio de la dieta, o, si esto no fuera posible, administrarlo mediante preparados farmacológicos. Asimismo, es importante promover hábitos de vida saludables en los niños, como realizar ejercicio físico moderado de forma habitual y evitar el consumo de bebidas carbonatadas o con cafeína. El objetivo final del tratamiento de la osteoporosis infantil es la prevención de las fracturas y las consecuencias que se derivan de ellas, como las deformidades y el dolor. Los fármacos más ensayados hasta la fecha son los bifosfonatos, con buenos resultados clínicos y escasos efectos secundarios a corto plazo. Si bien quedan por determinar sus efectos a largo plazo, parece que los resultados descritos en la literatura avalan su uso. Por último, hay que destacar que en los niños en los que ya se ha producido una fractura es imprescindible garantizarles una analgesia segura y eficaz, para lo cual se puede usar el esquema terapéutico adaptado de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ketorolaco y tramadol han demostrado ser eficaces y seguros.  (Dolor 2014;29(3):110-116)

 
 
Palabras clave:
Osteoporosis infantil. Densitometría ósea infantil. Fracturas.
 
 
 

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